Herramientas del escritor

Ha decidido lanzarse a escribir su novela, convertirse en escritor, entonces sale a la carrera hasta la librería más cercana y se compra unos bonitos bolígrafos, papel de calidad, libretas, un par de diccionarios y libros de referencia. Luego se llega hasta esa famosa tienda de electrónica y sale con el último grito en computadoras, llega a su casa y ordena el espacio que antes no tenía un uso específico, ese donde dejaba la bicicleta fija, donde se planchaba y coloca su escritorio, conecta todo y se sienta. ¿Ya es escritor? Por supuesto que no, porque si bien ayudan, los utensilios para escribir son sólo accesorios, escribir es lo que importa.

Un lugar para trabajar.
No es estrictamente una herramienta de trabajo, lo se, pero el entorno donde desarrollar su actividad creativa es probablemente la más importante de sus necesidades. Una silla, un escritorio, buena iluminación, posibilidad de aislarse del resto de la casa (en el caso que haya más personas en actividad). Las distracciones son el principal enemigo del proceso creativo. Usted simplemente no podrá enfocarse a escribir su novela en la sala de estar, con el perro lloriqueando y golpeando la puerta para que lo saque a pasear, con los niños peleándose por el control remoto de la tele. Para escribir se necesita cierta intimidad y aislamiento, una habitación que tenga puerta y preferiblemente sin teléfono es lo óptimo. Con una ventana sin vistas, porque se encontrará  contando las hojas del roble de enfrente u observando cómo aprende a montar en bicicleta la hija del vecino en lugar de escribir, la capacidad para esquivar la pantalla en blanco es sorprendente.

Si usted encuentra que la escritura es simplemente imposible entre el ajetreo y el bullicio de su casa, usted deberá separar unas horas en su agenda, agarrar una portátil y trabajar en la biblioteca, en la mesa más alejada del McDonald’s (que tenga WiFi gratis) o encontrar un lugar cualquiera, que sea cómodo y preferiblemente libre de ruidos.
Otra solución es quedarse en casa, pero trabajar muy temprano en la mañana, antes que nadie se levante. Además está comprobado que su mente será más aguda entonces.

Según tengo entendido (he leído el estudio hace un tiempo y no recuerdo la referencia) la capacidad para focalizar nuestro trabajo en una actividad creativa que resulte productiva se consigue en un tiempo de entre 5 y 15 minutos desde que nos decidimos a hacerlo y luego se necesitan entre 3 y 8 minutos más después de cada interrupción que precise nuestra atención. Salvo que la interrupción sea de más de 5 minutos, porque entonces todo vuelve a empezar. En malas condiciones, el verdadero tiempo de trabajo se ve reducido notablemente. También es cierto que la capacidad de concentración en una actividad creativa disminuye luego de entre 45 minutos y 75 minutos, por lo que se aconseja hacer un pequeño alto (¿un café?) para retomar luego en otra sesión ininterrumpida de 45 minutos (mínimo). Por eso me parece que el período mínimo de trabajo diario para dedicarle a nuestra novela debería ser de una hora y el aconsejable de dos, de ahí para arriba, mientras más horas le dedique, mejor. Hice un calendario orientativo que podría ayudar en este tema, está en el artículo: ¿Cuánto tiempo lleva escribir?

Bolígrafos, lápices y papel.

Durante años he buscado el lápiz perfecto. He encontrado muy buenos pero nunca el perfecto. Y todo el tiempo no fueron los lápices sino yo. Un lápiz que está bien un día, no es bueno al otro día.
John Steinbeck

Sí, ya sé que estamos viviendo en el ultra conectado siglo XXI, pero creo que muchos escritores nóveles prefieren hacer sus primeros borradores a mano. Se sabe que es la conexión más directa entre la cabeza y el papel y que entonces la escritura surge más libre.

Personalmente utilizo las libretas y los bolígrafos cuando intento retener una idea que me surgió de repente o cuando tengo una imagen muy vívida en la cabeza. Siempre tengo una libreta a mano, en el coche, al lado de la cama. Luego la necesidad de pasar lo escrito a la computadora se convierte en la primera revisión del texto crudo.

Archivos.
Sé que no es muy romántico, pero usted debe llevar su proyecto de escritura con el mismo cuidado y precisión que le daría a una empresa. Y me refiero al papeleo y a los archivos electrónicos.

Dicho esto, sé muy bien que el orden y la organización son naturales en algunas personas y en otras no, y mi trabajo no es decirle cómo vivir el resto de su vida, pero si usted va en serio acerca de convertirse en un escritor profesional, yo recomendaría que usted sea tan organizado como le sea posible al escribir su novela.

En concreto, es recomendable seguir una estructura clara de archivos definida previamente y no ir improvisando sobre la marcha, porque un día le parecerá muy lógico poner las notas sobre el entorno del protagonista en Sitios y al otro día se preguntará porqué no están en el apartado de Perfiles, bajo el título Protagonista/casa.

Hay que dedicar el tiempo necesario al sistema de archivo mientras se planifica la novela, no es un tema menor y nos ayudará mucho cuando la trama empiece a complicarse, aparezcan numerosos personajes secundarios, locaciones y referencias.

Para la escritura en sí es bueno ordenar los archivos en referencia a su ubicación en el argumento, por capítulos y escenas, así viendo el índice puede darse una idea del porcentaje de avance.

Una recomendación muy importante: Nada se tira, nada se borra.
Esta es una norma que me ha enseñado la experiencia, con la posibilidad de cambiar, corregir y editar los textos en pantalla es increíble la cantidad de veces que decidí que estaba mejor antes, pero como había guardado en el mismo archivo, lo anterior se había perdido. O como ya había pasado el original en papel a la computadora, había tirado las notas. Actualmente prefiero duplicar información similar, con un buen sistema de archivo para saber cuál es la última versión, a borrar o sobreescribir. Esto me ahorra muchos dolores de cabeza.

Como lo que estamos llevando a cabo es un proyecto a largo plazo, es fundamental ir creando copias de seguridad de todo lo que generamos. Lo recomendable es hacer un BackUp de la carpeta completa del proyecto cada dos semanas, poniéndole la fecha y grabándola en un soporte distinto al ordenador que utilizamos regularmente. No sirve si lo hacemos en el mismo disco duro, debe ser un CD, un Pen Drive o un disco externo, para que lo podamos recuperar en caso de pérdida de los originales.

Por último, han aparecido una serie de compañías que permiten tener archivos en la nube que a la vez se vayan actualizando y hasta permiten la edición de ellos OnLine. Algunos de éstos servicios son Google Drive y Dropbox. Es muy recomendable tener allí versiones de los archivos en los que estamos trabajando. Esto nos permitirá acceder a ellos desde cualquier lugar y continuar la escritura desde un cibercafé la casa de un amigo, un hotel, etc.

Ordenadores y Software.
Los ordenadores, por supuesto, son algo esencial para escribir ficción hoy en día. Me atrevo a decir que es posible tipear su manuscrito en una vieja máquina de escribir y que quizás hasta es posible encontrarle su encanto, pero también se puede remar a través del Atlántico en bote en vez de tomar el avión. La pregunta a plantear es: ¿Por qué querría hacerlo?

En el aspecto práctico, todos los editores exigirán la presentación de su obra en algún soporte digital y no es una tarea menor pasar una obra completa al ordenador luego de escribirla en papel.

Por supuesto, será casi imprescindible que tenga acceso a Internet. Ésta será su herramienta de investigación más valiosa. Para librarle de un montón de dudas, aportarle precisos datos técnicos y hasta recorrer virtualmente los lugares donde se desarrolla la acción, internet es imprescindible. Ya sé que se podía escribir (y muy bien) antes de que existiera la red, pero hoy no se puede encontrar un mejor aliado.

En cuanto al software, Microsoft Word es ideal para añadir efectos especiales a sus documentos, pero no sé de muchos manuscritos de novelas que requieran gráficos circulares, de barras o vínculos a planillas de cálculo. Cualquiera que sea el procesador de texto básico viene con el ordenador de forma gratuita funcionará muy bien para nuestra novela, pero si puede contar con MS Word o con OpenOfice, quizá ésas sean las mejor opciones.
Hecha esta aclaración debo señalar que es posible comprar los procesadores de texto especialmente diseñados para escritores, Scrivener y Ulysses son dos de los más famosos. También están StoryBook, yWriter (gratuitos), NewNovelist, Storyist, y Story Mill (para mac), entre los mejores. La mayoría no tiene versión en español y, si bien poseen buenas herramientas de ayuda para organizar la escritura, la historia, la trama y los personajes no he visto nada que no se pueda hacer con un poco de organización y el MS Word. Ninguno mejora la escritura, para eso hay que seguir utilizando el cerebro.

Libros de referencia.
Si usted es serio acerca de convertirse en un escritor, un buen diccionario es una necesidad. El corrector ortográfico de su procesador de textos tiene su utilidad, pero no se ha de confiar mucho en él.

Es bueno contar con un diccionario de sinónimos, pero si la palabra que encontramos luego hay que comprobar su exacto significado en un diccionario quizá no sea buena idea ponerla, recuerde que debe llegar a la mayor cantidad de lectores posible.

Una guía de gramática y puntuación no es una mala idea, todos tenemos puntos flacos en este campo.

Luego por supuesto estarán los libros que debe consultar para la documentación específica sobre el tema de su novela, sobre la época en que se desarrolla, las ciudades, los temas de los diálogos, etc.

Resumiendo
Es bueno tener nuestro lugar y las cosas que consideramos imprescindibles para poder concentrarnos en el acto de creación, pero tengamos en cuenta que si antes lo podían hacer en una mesa de madera, sobre papeles irregulares, con plumas de ganso y tinta casera, iluminados por velas y aun así lograr obras maestras, no podemos dejar que la parafernalia actual nos distraiga de lo realmente esencial: escribir.

3 Respuestas

  1. Escribir es complejo y hay que tomarlo como una disciplina para que consiga ver la luz algún día, que no tiene porqué ser al mes siguiente, ni al año siguiente. Será cuando realmente se hayan pasado por todos los procesos, porque el de escribir es el primero, es el cincuenta por ciento, diría yo, pero detrás vienen los profesionales de la corrección y edición que harán de tu escrito/relato/novela algo mejor de lo que de por sí consideras bueno. Así que muchas ganas, pero calma, que el camino es largo.

  2. David dice:

    Muy interesante la entrada. Con respecto a la edición, te quería preguntar por dos posibles programas (quizás uno) que hagan lo siguiente, que suele pertenecer a una de las últimas fases cuando autoedito.

    En primer lugar, un contador de palabras repetidas: me interesa que me descarte palabras de uso común y me coloree aquellas que se repitan (y también que compartan raíz). Para tal motivo utilizaba la web wordcounter, pero me resulta un tanto arcaica y, por ejemplo, no me identifica diferentes formas verbales del mismo verbo.

    Lo segundo otro que me analice la estructura del texto y me indique, por ejemplo, si hay riqueza al respecto y combino diferentes tipos de signos de puntuación y longitud de frase, o si por el contrario acumulo varias frases con longitud parecida seguidas y con poca variedad de signos de puntuación.

    Muchas gracias de antemano

  3. saben de algún escritor famoso que haya empleado estas herramientas?

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