Cómo mantener el interés del lector

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Por más que ponga toda la buena voluntad y me predisponga para asombrarme, emocionarme y sorprenderme cuando leo una historia, son raras las veces que esto ocurre a un nivel intenso y mis respuestas vienen a ser un abanico entre lo esperado, comprensible y conocido.

Esto es así porque leo como escritor y hay recursos, tiempos y ritmos que conozco e interpreto en otros escritos. Pero los lectores asiduos también son muy exigentes y, si bien no están destripando el texto todo el tiempo, la experiencia les ayuda a prever la historia gracias a la estructura, el carácter o el tema desarrollado.

Sin embargo, no soy de los que abandonan un libro por estar estructurado de forma tradicional, ni porque presienta lo que viene o sepa por dónde van los tiros en la gama de recursos narrativos utilizados. Sólo le pido al texto que mantenga mi interés.

Claro, ¿acaso no es eso lo que pretenden todos los escritores, capturar su atención e intentar que no decaiga el interés en ningún momento?

Se entiende que habrá distintas intensidades en el interés que despierte un texto. Altos y bajos. Es imposible (y poco recomendable) intentar ser atrapante y vertiginoso todo el tiempo. El lector acabará exhausto en la página 100 y usted habrá agotado todos los recursos.

Es un buen consejo para los escritores intentar escribir algo interesante o inesperado todo el tiempo, pero ¿Cómo logramos eso? ¿No es demasiado subjetivo? Cuando usted lee un buen libro, lo que atrapa su atención a veces es evidente, pero otras veces no es tan fácil de definir.

Hay una lista de elementos narrativos que le ayudarán a mantener el interés de forma probada (bueno, todo es relativo porque depende de cómo lo aplique, ¿no?)

Complicaciones
Si usted camina por la calle y pasa un hombre haciendo equilibrio con patines en línea puestos en las manos seguro que capta su atención. Estamos predispuestos a interesarnos por lo que se presenta complicado, estamos hechos así y no lo podemos evitar. Mientras más difícil el problema, mientras más haya en juego, más atención le otorgamos. No es lo mismo tratar de ensartar una manzana con una flecha si está sobre un tronco o sobre la cabeza de un niño, y aún más interesante si el niño es el hijo de quien lanza la flecha. Esta es la razón por la que nos gusta mirar deportes, apuestas, desafíos y esa clase de cosas.

Tendemos a pensar, como autores, que deben ser situaciones de riesgo de vida para que surta efecto, pero las dificultades vienen de muchas formas y tamaños. Puede ser que su personaje este tratando de desarmar una bomba atómica o intentando subirse a un estante para alcanzar un tarro de galletas. Una vez establecido el objetivo y las complicaciones a enfrentar es casi imposible no quedarse a observar cómo supera los obstáculos.

El lector hará una rápida evaluación para decidir: ¿Vale la pena ver cómo acaba esto? Si usted no está seguro si ese obstáculo o la lucha para superarlo son suficientes, puede trabajarlo un poco. Quizás no necesite hacerlo más grande o peligroso y solo sea cuestión de aumentar la intensidad o llevarlo al terreno emocional.

Pero si la pregunta que se hace el lector es ¿dónde está la dificultad? mal vamos.

Anticipación
Conocer en cierta manera lo que vendrá y esperar (o temer) que suceda es probablemente la mejor manera de pegar el lector al libro. Sin embargo, esto no significa que cualquier evento será esperado con impaciencia.

Además, debe haber alguna indicación de las consecuencias (buenas o malas) de que dicho evento suceda y habrá que justificar la razón por la cual demora en llegar. Si solo esperamos por esperar la historia perderá sentido y el lector perderá interés. Luego, si usted logra mantener al lector impaciente con la promesa de darle algo por lo que vale la pena esperar, mejor que le de algo proporcional a la expectativa. Es muy difícil conseguir una segunda oportunidad de un lector decepcionado.

Sorpresa
No es tan simple como escribir ¡Buuuu! O soltar: ¡Mi pareja es extraterrestre! Aunque ese tipo de sorpresas pueden llamar bastante la atención. Cualquier cosa que pase y que el lector no espere conseguirá despertar su interés.

Esa es una de las razones por las que el humor funciona bastante bien, aun cuando no haga avanzar demasiado la trama. Las bromas se basan en que usted piense que las cosas van en una dirección y al final terminen yendo en otra. La creación de un falso camino muy convincente y entonces tomar una dirección inesperada sin duda hará que el lector preste atención.

Pero las sorpresas gratuitas no acaban siendo satisfactorias. Solo cuando lo inesperado acaba dando sentido a la trama se aprecia en su totalidad, haciendo que el lector reconozca un recurso bien empleado. No es algo sencillo.

El único método que conozco para aprender a hacer esto es leer muchísimo. Leyendo a escritores que hayan logrado conseguir sorprender a sus lectores y estudiando cómo han logrado ir de A a B.

Leer y estudiar. No hay muchos aspirantes a escritores interesados en eso.

Aprendizaje
Ya que sacamos el tema del estudio: Cuando una obra escrita realmente nos enseña algo sobre el mundo o sobre la vida, y lo hace de una forma que no es un sermón o una clase, es muy interesante de leer. Esto se logra hablando de lo que realmente conocemos y nos apasiona. Pequeños datos que considere pintorescos o extraños sobre temas específicos se convierten en pequeños puntos de interés. Debidamente dosificados impiden que decaiga la atención.

Dar un punto de vista interno (desde el conocimiento) de cosas a las que generalmente no se tiene acceso: ¿Cuáles son las funciones internas del Vaticano? (Ángeles y demonios, Dan Brown) ¿O un equipo militar de artificieros? (En tierra hostil, Mark Boal) ¿O detrás de las escenas de un set de películas o de una sala de emergencias? (muchas).

Hasta ¿cómo se construyen puentes? o ¿cómo fabrican canoas? han probado ser un gancho cuando se conduce bien la forma de explicarlo, a juzgar por las series televisivas de ¿Cómo lo hacen?

Acertijos o rompecabezas
Todos disfrutamos de un buen misterio, una adivinanza, un acertijo. No importa si al final lo resolvemos por nuestra cuenta o nos proporcionan una respuesta lógica, es el proceso el que nos mantiene a la expectativa.

Una pregunta desconcertante, un misterio, no es tan difícil de encontrar. Cualquiera puede crear un asesinato aparentemente imposible. Pero pocos pueden producir una explicación satisfactoria de cómo sucedió y de por qué era difícil de averiguar en un principio.

También es bastante sencillo atribuirles secretos y más secretos a nuestros personajes, ocultas motivaciones para sus acciones. Eventualmente usted deberá dar las respuestas y exponer las razones y, si no son satisfactorias todo el sentido de la historia quedará comprometido.

Usted debe conocer cómo funcionan estas intrigas e ir construyendo el misterio alrededor como una estructura: paso a paso y con una buena base. Simplemente lanzar una pregunta y negarse a responderla durante doscientas páginas no sirve.

¿Usted utiliza estos recursos para mantener el interés? ¿Conoce otros?

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20 Respuestas

  1. Alicia Ramos dice:

    Muy interesante y útil. Pero ¿por qué no logro imprimirlo? Aparecen sólo letras en la versión para imprimir. Gracias,
    Alicia

    • Tomás dice:

      Gracias Alicia. A mí me hace igual, lo solucioné así: Primero selecciona (presionando el botón izquierdo del ratón y «pintando» el texto) el cuerpo del artículo, luego, sobre lo seleccionado haces click con el botón derecho del ratón y eliges imprimir. De esa forma solo imprimes el artículo y no la página web. Espero que te sirva. Saludos.

  2. Juan Antonio Gómez Rivero dice:

    Buenas tardes. Es interesante leer sus artículos, son buenas enseñanzas. He escritos varios cuentos basados en la inspiración, y el trama y el final sobre todo es inesperado, pero una novela se hace más complicado, sobre todo mantener la atención y la expectativa del lector. Estoy escribiendo una novela de ciencia ficción del subgénero de fantasía y uso un método, que me guste lo que escribo y especialmente que me sorprenda a mi mismo y me despierte ese interés cuando lo releo. tiene altas y bajas, pero mantengo la tensión y un por venir de algún suceso importante. Toda la novela está en la cabeza, pero tengo que escribir con sumo cuidado para lograr mi objetivo, despertar el deseo de no abandonar la historia cuando el lector la tenga en sus manos. Gracias a escrilia que me ha inspirado para llevar a cabo este proyecto. Juan Antonio.

  3. Rosaura Mata dice:

    Lo que me pasa adoro escribir y leer pero siempre que yo empiezo una historia la dejó inconclusa no termino nada , nunca he tenido la oportunidad de tomar cursos , me siento incompleta por qué que creo que no puedo escribir algo que valga la pena

  4. Rosaura Mata dice:

    Yo podría escribir acerca de una historia pero no soy capaz de ubicarlas o de entrelazarlas, para llegar a un final interesante. En mi mente soy una escritora porque puedo ver en cada momento, la tragedia o la grandeza de la realidad, que estoy viviendo y en ella los seres que participan en ella. Mi tragedia es no ser capaz de plasmar esto en una historia.

    • Tomás dice:

      Me parece, Rosaura, que eres una escritora impulsiva y quizás lo que te falte es planificación. Si logras concretar un argumento bien estructurado no te costará nada terminar la historia siguiendo esa línea. Saludos.

  5. david dice:

    Muy interesante el argumento, aprendí muchas cosas; bueno y que me dicen sobre el morbo, en que medida puede ser usada sin exagerar.

    • Tomás dice:

      El morbo es un recurso válido, pero hay que cuidar mucho la intensidad y la dosis. En pequeños toques funciona pero demasiado puede llegar a generar cierto tipo de expectativa que luego es muy difícil de cumplir y terminan en decepción. De más está decir que debe estar supeditado al argumento, tener causa y lógica interna. Saludos.

  6. gibalto dice:

    mi problema es rellenar folios, creo que la tramas, los personajes, los diálogos no me suponen demasiado, pero lo cuento todo en cuatro folios, ¿cómo consigo escribir 200 páginas?

  7. Alicia dice:

    Excelente artículo. Me aclara muchos errores que tal vez intuía confusamente y que ahora cobran una forma más definida. Gracias.

  8. Liliana Inés dice:

    Hoy te descubrí Escrilia, gracias Tomás, nada es casualidad…todo es coincidencia… por algo estoy dejando este comentario, Poetiza desde mi adolescencia, comienzo la gran Cruzada de Novelar… todo es un juego, pero nada será por azahar, gracias a todos , los comentarios de colegas pintan las páginas por venir…. Saludos …Liliana

  9. Camilo Orozco dice:

    Hola. Suelo leer mucho tu blog, y me gusta lo que leo, te felicito por tu trabajo. En cuanto a ésta difícil cuestión de mantener el interés sobre la lectura, debo decir que es algo que me cuesta en demasía, sinceramente; parece que a veces mis historias me aburre leerlas y escribirlas, y conforme avanzo me canso de algunas historias, no me convence que sean buenas ni interesantes, y las dejo. Por otro lado puede ser que sea un efecto colateral por la forma en que suelo confeccionar los párrafos, y por la estructura literaria que he querido desarrollar muy ardua de trabajar y complicada de crear (tal vez, creo, es un estilo muy difícil para mí; una propuesta de estilo que me supera. Para darte un ejemplo de lo que quiero escribir es cómo la estructura de La Muerte De Artemio Cruz, o todo el estilo de Faulkner).

    Por todo esto que te escribo, quisiera saber si haz escrito algo sobre algo tan importante cómo lo es la autoestima del escritor. No sé si tengas alguna entrada que trate el delicado tema de la autoestima del artista y la confianza en su arte, siendo algo demasiado importante para el desarrollo de la escritura (y de cualquier actividad). Espero tu respuesta. Buen día.

  10. Rocio dice:

    Hola ha todos! Me ha parecido interesantidima esta entrega! Por lo demás, tengo 13 años escribiendo una novela que aun no termino. Y lo que es peor, tengo otros 6 temas en lista, esperando. Mi gran problema??! Pues que escribo y escribo. Cuando me debuelvo un poco me resulta ridiculo los terminos narrativos y paso a borrarlos y los cambio por otros. Esto no me está dejando avanzar. Tengo 293 paginas hechas y no concluyo. A la vez, la ansiedad me gana y he empezado las otras 6 novelas y tengo de cada una entre 10 a 21 paginas respectivamente.
    Todo un caos!

  11. Tomás dice:

    Hola Rocío. Creo que te vendrá muy bien leer éste artículo de Gabriella Campbell: http://www.gabriellaliteraria.com/perfecto/ Saludos.

  12. victor dice:

    Bueno creo q todas estas recomendaciones son excelentes comercialmente pero si cualquier persona no quiere seguir reglas se convierte en mala su obra?? O de todas formas aunque no siga reglas debe tener algunas cosas básicas?? Gracias

    • Tomás dice:

      Hola Víctor. Estos son algunos recursos, no son reglas y menos aún condiciones para que una obra sea buena. Cada cual escribe como quiere o puede y es libre de utilizar los recursos que le parezca que ayudan a su obra, o no utilizar ninguno y terminar firmando una obra maestra. Es secreto está en el arte que se pone en la aplicación de los principios que se explican y, por supuesto, habrá buenas obras que no apliquen ninguno de los recursos mencionados. El tema comercial es un verdadero misterio para mí y no me atrevería a hablar de ello, estos recursos se centran en intentar mantener al lector interesado en el texto, que ya es bastante complicado.

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