El argumento: giros, alcance y escala

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Pocas cosas desilusionan como una novela en donde parece que nada ocurre. No digo que la historia debe ser siempre de acción trepidante; hablo de los personajes que crecen y evolucionan, de los argumentos que toman nuevas direcciones (incluso una dirección opuesta a la original), de la revolución que pone de repente los eventos en el escenario, en un contexto completamente nuevo. Estoy hablando de la variedad de desarrollos, de los cambios de la trama, de los giros y vueltas.

Causar un giro en la trama es a menudo una cuestión de liberarse de la estructura lineal, dejar que los personajes se hagan un lío. Permitir lo inesperado. Supongamos, por ejemplo, que en su historia sobre el crecimiento de un adolescente que alcanza la madurez, la casa del protagonista se quema o su madre de repente se suicida.

¿Qué haría eso? Patear el tablero. Ahí tiene un cambio. Y si ese cambio se hace permanente en la historia, entonces es un giro argumental completo.

Los giros argumentales son las sorpresas que conectan o separan los hilos de la trama. Provocan ese “¡Ah…!” en el lector. La divulgación de la identidad de un asesino es, por lo general, una vuelta de tuerca muy utilizada. ¿Otras formas de provocar un giro? De repente elevar el estatus de un personaje secundario, o matar a alguien hasta el momento esencial para la trama (George Martin los utiliza muy bien en su saga Canción de hielo y fuego).

¿Lo asusta? Entonces tal vez su historia sea demasiado tranquila.

A veces agitar el bote es una buena idea. Hacer pasar un huracán en medio de una historia romántica. ¿Qué le pasaría a la investigación de su detective si, de repente, la legislatura estatal aprueba la pena de muerte? Si usted está en el medio de una historia de fantasía ¿Qué pasa si, de repente, los hechizos y la magia sólo funcionan por la noche?

¿Ve lo que quiero decir? Cuando la historia se acomoda en los tranquilos rieles que la hacen avanzar sin sobresaltos, entonces se impone un gran cambio en las reglas en el entorno social, político o económico: Patear el tablero. Asesine a su coprotagonista y mire qué pasa.

Algunos de los más efectivos giros argumentales son aquellos que se producen en nuestros personajes, en su actitud, en su motivación. El inadaptado que de repente se decide a ganarle a todos cumpliendo las reglas; la bella modelo que se desfigura en un accidente y empieza a ver la vida de otra manera; el bromista que un día ya no puede encontrar más razones para reír; el inválido optimista que se recupera de forma inesperada; la viuda que se da cuenta de que puede ser feliz viviendo sola.

Considere provocar cambios en sus protagonistas, ¿las historias no están para eso?

Los giros argumentales también surgen del repentino cambio de alcance y escala de la historia. ¿Qué cosa está en juego en su novela? ¿Es una cuestión de vida o muerte? Lo lamento, no es suficiente para mantener los lectores atrapados.

¿Pero qué dice? Estará pensando. ¿Qué puede ser más importante que la vida de una persona? Bueno… muchas cosas: la economía mundial, el destino de la democracia, la integridad de las religiones mayoritarias, el curso de la historia…

Vivir o morir es fácil. Cualquiera que quiera ser escritor puede salir con una premisa que ponga la vida de alguien en riesgo (si no pregúntele a la infinidad de guardias, vigilantes y secuaces que se matan sin pensar en cada historia de acción). Lo que es verdaderamente difícil es pensar una historia que ponga en peligro mucho más que unas vidas.

Aumentar el alcance y/o la escala del argumento es un importante giro argumental que además eleva el nivel de tensión de toda la historia.

Por ejemplo, la novia de nuestro personaje cae enferma de gravedad. Es dramático, eso afecta la vida de varias personas. No saben aún qué padece y en un examen poco frecuente descubren que una mutación del virus que tiene puede causar la propagación de una epidemia incurable y fulminante, que haría que la peste negra fuera como la gripe común. Quizás hasta sea tarde para ponerla en cuarentena y el contagio masivo ya empezó. De repente La trama se agranda hasta abarcar el mundo: Cambia de escala.

Considere la manera en que su novela puede convertirse en algo más grande. Una forma es cuestionarse los principios que sostiene. ¿Se ponen los códigos de conducta tradicionales en tela de juicio? ¿Se desmoronan las creencias hasta ese momento inamovibles? En el cónclave para la elección del nuevo papa católico se dan los consabidos movimientos estratégicos, alianzas, apoyos y traiciones, de repente, en medio de la votación baja Dios de las alturas y escoge directamente a un joven obispo africano como su representante. Uno de los cardenales lo graba todo en su teléfono como prueba de la existencia de Dios. Un cambio de escala que significa patear el tablero de las creencias mundiales.

Si la escala mide el peso o importancia de una historia, su amplitud se mide por el alcance. El alcance es el rango de visión de una historia. Puede ser de ángulo estrecho o ancho. Si una novela se mueve libremente a través de la sociedad, o se extiende por años, décadas, o siglos, entonces se dice que tiene largo alcance.

Algunas novelas exigen un alcance limitado. Una romance, por ejemplo, es más eficaz cuando se centra casi exclusivamente en el héroe y la heroína. Su interacción es el núcleo, y todo lo demás es embalaje. La mayoría de los lectores de romances no quieren demasiadas capas de embalaje. Igualmente hay historias que comienzan íntimas y estrechas de alcance y giran para convertirse en arcos narrativos que abarcan generaciones.

Las novelas que exigen un amplio alcance son aquellas tales como sagas históricas, fantasías épicas y sátiras. ¿Sátiras? Sí. Considere Trampa 22 de Joseph Heller o La hoguera de las vanidades de Tom Wolfe, ambas novelas clásicas nos muestran un amplio abanico de personas. La locura humana no conoce límites, y el uso de ese rango es un requisito importante de una sátira. Sin un amplio alcance la sátira se convierte en parodia o burlesco, y esas son formas difíciles de sostener a lo largo de una novela.

Uno de los secretos de la creación de un giro que aumente el alcance a una historia es establecerla en el inicio un contexto histórico convulso, preferentemente una guerra. Por ejemplo, podrá tomar cualquier simple historia de amor, misterio, o una historia de conflictos familiares y ochenta páginas más adelante estalla la Segunda Guerra Mundial. Vea lo que sucede. Se hace más grande, ¿no? Alcance y escala.

Por desgracia, la Segunda Guerra Mundial se ha usado en exceso como telón de fondo. Pero hay un montón de otras épocas emocionantes (aunque cuanto más atrás se va en el tiempo más difícil se hace para los lectores modernos conectar con ello). Eso limita las opciones. Pero los escritores imaginativos siempre encuentran opciones que son menos obvias y que aún contienen acontecimientos muy significativos que dan un gran alcance.

Es cuestión de pensarlo. Siempre hay una manera de aumentar con un giro argumental la escala de su historia, su ámbito de aplicación, su alcance, o el drama, o la intensidad, etc.

Atrévase a patear el tablero de vez en cuando. Es interesante luego reacomodar las piezas.

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5 Respuestas

  1. monicamartin dice:

    Reblogueó esto en En vivoy comentado:
    Muy buena reflexión.

  2. El Fauno dice:

    Pero hay que anotar su peligrosidad. Los giros son buenos y excitan la historia pero, hay que tener cuidado con los personajes. No te permitirán una cosas así, sin pagar un precio por la osadía. A nadie le gusta le jodan la vida, y menos a ellos. No hay que olvidarse que el escritor es el secuestrado por la historia y sus personajes. Personalmente, yo mismo me he visto en bretes agobiantes, por querer llevar la historia a un punto extraño.

    • escrilia dice:

      Siempre hay tiempo para re encausar la historia, no te olvides que somos dioses en el mundo que creamos y si ellos se rebelan… entonces sólo se puede poner la cosa más interesante! Evidentemente la idea es no llegar a cargarse la trama ni eclipsar la línea argumental principal. El objetivo es incorporar tensión en los resquicios en que afloja. Es una técnica que se aplica a los argumentos sólidos y redondos pero simples. Puedes pasar de una buena historia de 180 páginas a una atrapante novela de 400.

  3. Megumi dice:

    Me ha gustado mucho esta entrada. He aprendido varias cosas y me ha puesto a reflexionar sobre otras. ¡Gracias por compartirla!

    Hace poco que conozco tu blog, pero he visto artículos muy interesantes, por eso lo he nominado a un Liebster Award. Si quieres aceptar el premio, por favor pásate por el siguiente enlace: http://universosdetintaypapel.blogspot.com/2014/02/gracias-por-nominarme-los-liebster.html#more

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