El escritor conectado IV: Facebook

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Facebook, además de convertirse en uno de los fenómenos sociales del siglo, pasó a ser parte inseparable de nuestras vidas (al menos hasta que aparezca la próxima revolución mediática) y los escritores, ya sean conocidos o ignotos, no deben mantenerse al margen. Es innegable que la presencia de los autores en Facebook es una necesidad, sólo hay que tener en cuenta unos lineamientos que harán que su presencia en la red social por excelencia sea lo menos traumática posible para usted y para sus lectores.

Primero hay que comprender que Facebook es una red social, quiero decir con esto que es una red para establecer y mantener relaciones sociales. Existen relaciones sociales de distinto tipo y Facebook nos brinda las herramientas para abordar con éxito cada una.

Los perfiles personales, las páginas que a diario vemos cuando entramos a Facebook, son ideales para mantenernos en contacto con la familia y amigos. Son de carácter personal y por ello deberían mantenerse en un nivel íntimo. No es normal que alguien tenga 2.638 amigos (simplemente no es posible conocerlos a todos) y compartir con ellos el nacimiento de un sobrino, el cumpleaños de su hermano o las fotos de vacaciones en la piscina de la casa de campo de un amigo y al mismo tiempo que le aparezcan en sus noticias cada una de las publicaciones, íntimas o de cualquier tipo, de esa legión de “amigos”. Estos eventos familiares y personales deben mantenerse en la intimidad por dos razones, primero porque no es necesario que todos se enteren que a su hija menor se le ha caído un diente y segundo porque a sus seguidores, esos lectores que disfrutan con sus escritos, quieren estar al corriente de sus actividades como escritor y en realidad no le interesan las 42 fotos del viaje de bodas de su primo.

Razones para utilizar las páginas de Facebook,
en vez de su perfil personal

– Limitado. Hasta el momento, los perfiles personales sólo aceptan hasta 5.000 amigos. Esto nos pone un límite realmente bajo si pretendemos darnos a conocer como escritores (a menos que sus expectativas de éxito sean muy modestas)

– Orden. Sus lectores y fans (esperemos que de éstos haya muchos) no son sus amigos y tampoco todos sus amigos son fans. Está bien que así sea y por ello es la decisión más correcta mantenerlos separados. ¿Y no habrá alguien en las dos listas? Seguro, habrá más de un amigo o familiar que será lector suyo, pero deje que ellos tomen la decisión de unirse a su página de escritor. Y sobre los fans que se hacen amigos… bueno, quizás puede pasar, pero no crea que habrá muchos de esos. Hay que tener cierto control sobre la gente a la que permitimos acceder al entorno familiar, donde además de nuestras publicaciones aparecen las de nuestros amigos y seres queridos.

– Control. Las página de Facebook tienen una serie de herramientas  para llevar el control de la efectividad de nuestras publicaciones, los “me gusta”, de dónde vienen sus fans, quienes son los más participativos y cosas por el estilo. Esto le ayudará a crear una mejor experiencia para su comunidad de seguidores.

– Promoción. Los avisos de Facebook son una gran manera de incrementar la base de fans. No se puede promocionar un perfil personal y si usted es un autor desconocido es una gran herramienta para incrementar su comunidad. Estos avisos son muy económicos y extremadamente focalizados, una oportunidad que no hay que desperdiciar.

– Privacidad. Como había comentado antes, sus fans no necesitan ver fotos del primer baño de su ahijada recién nacida y, del mismo modo, sus lectores se merecen el mismo tipo de intimidad. Las páginas de Facebook respetan esto. Además, no creo que usted quiera colapsar con noticias personales de la vida de sus lectores el muro de su perfil personal. Manteniendo separados a la familia/amigos y los lectores/fans usted puede adaptar la comunicación publicando lo que realmente le interesa a cada uno.

– Legalidad. Para tener en consideración: está en contra de los términos de servicio de FB utilizar perfiles personales para negocios. Si usted quiere ser un escritor que vende libros, usted será un negocio. No sé si efectivamente cerraron algún perfil por esto, pero ¿para qué arriesgarse?

Si usted actualmente está utilizando su perfil personal como página de escritor, le garantizo que en algún momento querrá separar sus lectores de su familia y mientras más tiempo pase más complicado se va a poner. Si se ha convencido de la necesidad de crear una página como escritor, esto es lo que debe hacer:

1- Cree la página de Facebook, ponga sus datos profesionales con algunas buenas fotos.

2- Ponga en el mensaje de su perfil personal que ha creado una página oficial como escritor que será donde publicará todo lo relativo a sus escritos. Coloque un vínculo a esa página y pida a sus lectores y fans que se unan a su página oficial.

3- Repita este estatus en su perfil durante varios días.

4- Al final agregue una solicitud a sus fans que se borren de su lista de amigos al hacerse seguidores de su página oficial, ya que en una semana (por poner un término) usted restringirá la permanencia en dicha lista sólo a la familia y verdaderos amigos.

5- Cumplido el plazo depure la lista dejando solamente a los que realmente conozca.

Auto sabotaje
Hay muchas maneras de utilizar Facebook y no todas son correctas, deseables o incluso efectivas. Como escritores queremos lograr una comunidad de lectores que nos siga y para ello hay que evitar las prácticas nocivas en el uso de la red social:

– Crear demasiadas páginas. Como escritor, usted es su propia marca. Usted necesita una sola página. Construir una creciente comunidad de seguidores en Facebook es bastante difícil con una sola página, ¿para qué dividir esfuerzos? No es preciso tener una por cada libro que escribe, o por cada blog que lanza (para qué más de un blog, a todo esto). Dividir su tiempo online entre más de 3 páginas es desperdiciar energía. No podrá llevar actualizadas todas y nada se ve peor que una página abandonada o ignorada.

– Mal uso de los grupos. Pueden ser una herramienta efectiva en FB, para algunas cosas. Por ejemplo, son muy útiles para reunir gente con intereses en común, como los coches, o los posters de grupos musicales, pero no para vender o promocionar cosas. Las páginas tienen una gran cantidad de herramientas integradas de marketing que los grupos no contemplan, como aplicaciones personalizadas, análisis, y la posibilidad de publicar anuncios, concursos y sorteos. La creación de un grupo para difundir un libro puede funcionar para algunos, pero es la minoría.

– Malos modales. Etiquetar a la gente en un comentario o una foto (para asegurarse que vea la entrada) como recurso para promocionar su libro es spam. Visitar otras páginas de FB y poner algo como “Muy buena página. Vean el libro que acabo de lanzar: <vínculo>” es bastante grosero. Y, por el amor de Snoopy, desactive las notificaciones de los juegos que juega. (Facebook es muy adictivo, limite el tiempo que pasa allí cuando podría estar escribiendo).

– Falta de plan. ¿Cómo medimos el éxito de una página si no sabemos a dónde apuntamos con ella? Los escritores en las redes sociales están promocionándose a nivel personal (su humor, sus conocimientos, sus pensamientos, su experiencia). El objetivo es crear una comunidad de lectores/fans/contactos. Promocione sus libros cuando los lance, pero luego vincule a páginas como Amazon para la venta efectiva.

– Decepcionar a los seguidores. Los lectores y fans se unen a las páginas de los escritores porque quieren saber sobre ellos y sus obras. Quieren conectar con ellos. Es excelente cuando un personaje que admiras personalmente contesta un comentario que uno puso en su página. No actualizar con la suficiente asiduidad, no contestar nada, ignorar comentarios de fans sólo logrará que la página trabaje en sentido opuesto, quitándonos seguidores.

– Contenido aburrido, impropio o tonto. Es necesario crear valor en sus comentarios y entradas. Estas no deben ser siempre autopromociones (hay que limitarlas a una cada diez entradas, como mucho). ¿De dónde saca sus ideas para los libros? ¿Cómo define sus escenarios? (incluso con fotografías). Comentar el avance que hace de su futura novela. Postear un cuento corto, un micro relato. Estas cosas dan vida a su página y mantienen a sus seguidores expectantes, dándoles algo que efectivamente no encontrarán en otro sitio.

Para terminar, viene bien ver qué están haciendo algunos autores consagrados en FB, si funciona para ellos ¿por qué no lo va a hacer para usted? Estas son las páginas de Carlos Ruiz Zafón, María Dueñas, Arturo Pérez-Reverte, Lucía Etxebarria, Rosa Montero, Stephen King, Michael Connelly, Dan Brown, Ken Follet (en castellano), John Grisham, JK Rowling y Lee Child.

Este artículo es parte de una serie de cuatro, las otras secciones son El sitio webLa comunicación y Google.

 Ahora dígame ¿qué hace usted en FB? ¿Cómo administra su presencia en las redes sociales? ¿Tiene otro tipo de estrategia más efectiva?

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5 Respuestas

  1. Dodo Medina dice:

    Yo con esta entrada, y con las anteriores del escritor conectado, se me surgieron varias dudas que de por sí me produce miedo si finalizara una novela y una editorial me aceptara comercializarlo:
    ¿Tan obligatorio es que cuando eres un escritor debes tener obligatoriamente facebook, aparecer en la busqueda de google, tener un blog propio, una página propia que hable de tus proyectos y vida personal, y comprometerte a atender a las peticiones de tus amigos y/o fans?
    ¿No se puede simplemente escribir buenas historias y tener privacidad? ¿Como si hubieras escrito un buen libro y ya está?
    ¿Es posible que los lectores sólo se interesen sólo por las obras del escritor y no por otra cosa no relacionada con la lectura?
    Con esto quiero llegar: ¿cómo es estrictamente la vida de un escritor?

    • escrilia dice:

      Dodo, nada es obligatorio. Todo depende de la clase de escritor que quieras ser y cuáles son tus objetivos en cuanto a la carrera que emprendes. Por supuesto que hay escritores que sólo escriben… y de ellos nunca sabremos. También hay otros que escribieron una gran obra y luego se negaron a continuar, como J.D. Salinger. Pero si lo que quieres es ser un escritor profesional hay que actuar como tal y eso implica cuidar tu imagen, utilizar las herramientas de comunicación, participar de los eventos de promoción, etc. El punto es no confundir la escritura (arte, libertad de expresión) con la carrera de escritor (apasionante, elegida y gratificante, pero al fin y al cabo un trabajo). La gente que apuesta por tu futuro en la escritura, como un agente o un editor, merece recibir todo tu compromiso de hacer tu parte seriamente y lo mejor que puedas. Y nadie dice que no puedas disfrutar haciéndolo.

      • Dodo Medina dice:

        De acuerdo, está bien. Concordamos que hay dos clases de escritores: uno que escribe por que le gusta y otro que se dedica a escribir como profesión.
        Pero por ejemplo, el escritor que sólo escribe y a causa que sus obras intrigan a la gente, por lo cual alcanza la fama: ¿no pueden continuar escribiendo sin tener que además hacer trabajos como cuidar su imagen y cumplir las espectativas de los lectores de informarse y además asistir a conferencias, utilizar herramientas de comunicación, participar eventos, etc?
        No sé si es claro lo que pregunto.
        Para decir más simple: ¿qué sucede si uno escribe un best-seller y al autor no le interesa más que vivir su vida con otros paradigmas de su interés además de escribir, en vez de comprometerse a meterse en ese mundo de trabajo?

    • escrilia dice:

      Como te decía Dodo, precisamente eso es lo que hizo J.D. Salinger después de escribir “El guardián entre el centeno”. Está el camino de retirarse, el de profesionalizarse e infinitos y variados caminos intermedios.

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