La estructura de nuestra novela

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Desde que la escritura de ficción existe, la organización de la mayoría de las novelas se basa en la llamada Estructura en Tres Actos o Estructura Tradicional. Esta tiene tres partes bien diferenciadas:

Planteamiento: donde se presentan los personajes y el conflicto principal.
Nudo o desarrollo: Donde pasan la mayor parte de las cosas.
Desenlace: Donde se llega al clímax narrativo y a la resolución de los conflictos.

Usualmente hay unos puntos de giro al final de la introducción y el nudo, para impulsar la historia.

esquema

Elementos del planteamiento

Presentación: La configuración nos da el sentido de la historia. Nos da toda la información necesaria para conseguir que la historia comience a rodar. Generalmente se nos hace conocer con detalles, descripciones o situaciones el Statu Quo (el estado de las cosas en ese momento) así como la definición del género y el ritmo. Por ejemplo, si usted está escribiendo una comedia, trate de ser gracioso en la presentación y así dejará preparado el escenario para el resto de la historia.

Tono: Para establecer el tono o estado de ánimo de la narración hay que prestar especial atención al escenario, el emplazamiento y a los detalles de los caracteres. Nuestra forma de situar los personajes y describir dónde se desarrolla la historia dará la pauta del tono que pensamos mantener. Para dar con ejemplos de primera mano sólo basta con echar un vistazo al primer capítulo de una novela de Stephen King. Si la historia es un misterio sobre una joven resolviendo un caso de asesinato, puede que en la primera escena se encuentre en un lugar que represente la muerte. Quizás la presentación del personaje la hagamos en un cementerio, para establecer claramente el estado de ánimo de la historia.

Desencadenante: Este es un evento dinámico que atrae al lector dentro de la historia. El principal objetivo o problema pueden no aparecer por el momento, pero algo pasa y esto genera interés. Puede ser una acción (alguien es asesinado), un diálogo (un personaje recibe una misteriosa llamada de teléfono) o una situación particular (un personaje se ve inmerso en una circunstancia que quizás no sea capaz de manejar).

Conflicto: Algo que es importante para el protagonista se nos revela, algo que debe hacer, que quiere conseguir o que está obligado a llevar a cabo. Puede que pensemos que aprender a conducir no es importante, por ejemplo, pero si nuestro protagonista es una persona parapléjica tendremos claro que es todo un logro para él, especialmente si hay alguna razón para lograr esta meta. Quizás perderá la custodia de su hijo. Hay que darle el tiempo necesario al conflicto, porque es lo que llevará adelante toda la historia. No hay que sentirse mal por hacerle pasar un calvario a nuestro protagonista, de eso se trata. Hay que preguntarnos, ¿qué es lo peor que le puede pasar a nuestro personaje, según su personalidad? Tal vez lo vayan a internar en un asilo si no logra cuidarse por si mismo luego de que su madre muriera, o nuestro personaje era un talentoso jugador de Rugby, que tuvo un accidente en un partido justo el día después de comprar la coupe Ferrari con la que había soñado toda su vida y, después de la etapa de negación y depresión se proponga conducir esa máquina de todas formas. Puede que ese vecino antisocial que ni siquiera salude sea un prodigioso inventor y se ofrezca a ayudar a nuestro protagonista, forjando una amistad imposible. Hay que investigar un poco y se sorprenderán de la cantidad de ideas que se nos pueden ocurrir en esta etapa.

Villano: La presentación de quién o qué se opone a nuestro protagonista quizás no sea tan clara y evidente, pero algo de su carácter, sus actividades o sus propósitos se tienen que entrever en el planteamiento. Aunque más no sea una sensación de que algo malo, desconocido, se avecina.

Protagonistas: Todos los personajes principales deben presentarse lo antes posible, y sería bueno mostrar los personajes secundarios también. Hay que recordar que debemos mantener la lista de personajes principales al mínimo indispensable, es muy difícil seguir a más de cuatro protagonistas al mismo tiempo. Por favor, no pongamos a todos nombres que empiecen con la misma letra, genera confusión en los lectores. Se pueden combinar algunos personajes cuando sea conveniente. En vez de tener un abogado y un crítico de ópera podemos tener un abogado muy aficionado al Bel Canto que nos ayudará con su conocimiento.

Punto de Giro: Es un momento en que algo sucede o se toma una determinación, luego de lo cual la historia toma una nueva dirección y nos hace generar intriga sobre lo que sucederá después. Generalmente marca el final del planteamiento, cuando el protagonista se decide a actuar, reaccionando al desencadenante.

Elementos del nudo o desarrollo

El conflicto se intensifica: Hay tres tipos de escenas que incrementan el conflicto y llevan a delante la historia, las Barreras, las Complicaciones y las Situaciones Dramáticas.
Las Barreras se dan cuando el personaje trata de hacer algo y no funciona. El protagonista debe cambiar de idea o de ángulo e intentar otro tipo de aproximación. Las Barreras detienen la acción un momento mientras el personaje decide qué hacer. Por ejemplo, la protagonista necesita dinero, pero sus padres no se lo facilitan, ¿qué hará? Quizás acepte el trabajo de camarera en un club de striptease aún en contra de sus convicciones feministas.
Las Complicaciones son escenas donde no se ven repercusiones inmediatas pero anticipan en el lector el sentimiento de que algo sucederá y crean suspenso. Por ejemplo, nuestro héroe cumple su trabajo de policía y va a interrogar al jefe de la mafia local, cuando entra la hermosa hija del villano en la habitación. La reacción de ambos nos dice que algo pasará entre ellos, pero no ahora, y probablemente complique las cosas.
Las Situaciones Dramáticas son aquellas que involucran a un personaje indispensable en el conflicto principal y agregan tensión a la historia. La trama principal se relega a segundo plano mientras se resuelven el planteamiento-nudo-desenlace de esa Situación Dramática en poco desarrollo o la trama de esta situación se inserta en partes durante este segundo acto. Un ejemplo: El protagonista descubre que su hermana fue arrestada por posesión de narcóticos y ahora toda su campaña política para el senado peligra.

Triunfo temporal o ficticio: El protagonista cree haber logrado el objetivo (resolver el crimen, vencer al villano, ganar el concurso, etc.) Pero ese logro no dura mucho, un vuelco está por llegar. Mientras el lector espera por él, las subtramas se desarrollan.

Vuelco: El conflicto principal empeora de golpe. El triunfo momentáneo queda en la nada y la solución o el objetivo están muy lejos de ser alcanzados. El protagonista entiende que debe abandonar o redoblar esfuerzos, quizás seguir solo. Este Vuelco puede darse de diferentes maneras, algunas posibilidades son:
– Aparece nueva información que arroja luz sobre los hechos.
– Se produce una Situación Dramática.
– Los ayudantes y amigos se rinden, dejando al Protagonista solo.
– La meta, el lugar de encuentro o la tarea ha cambiado a último momento.
– Lo que el Protagonista creía cierto es mentira.
– El Villano se vuelve bueno y el Bueno se vuelve malo.

Momento oscuro: El Protagonista falla, o al menos cree que falla. Pensemos en las películas de acción, donde el Héroe se enfrenta al Villano y termina casi muerto. El problema empeora para el Protagonista y su objetivo parece inalcanzable. Nos preguntamos si realmente llegará a lograrlo, porque todo indica que está perdido.

Punto de Giro: De la misma forma que el primer acto (el Planteamiento) el Nudo termina con un Punto de Giro. La diferencia es que usualmente el Protagonista se ve forzado a tomar esta decisión que impulsa el Giro. Esta vez él crea de forma activa los hechos que hacen avanzar la historia. Este Punto de Giro depende del tipo de Premisa que hemos adoptado:
– Si es que el Protagonista triunfe, aquí es donde decide seguir adelante pese a todo.
– Si en cambio pretendemos que sucumba, en este momento es cuando el Protagonista sella su destino y toma una mala decisión.
– Si nos planteamos que el Protagonista abandone la tarea, aquí es donde se da por vencido. Le han mentido y no hay tarea que cumplir, o al menos eso cree. ¿Escogerá otro objetivo para seguir adelante? En El Mago de Oz, el objetivo de Dorothy era encontrar al Mago, para poder volver a casa, pero cuando encuentra al Mago descubre que es un fraude y su objetivo parece acabado. Pero su verdadera meta no era encontrar al Mago, sino volver a casa. Ella todavía puede conseguirlo si se repone y sigue adelante.

Elementos del desenlace

El Obstáculo Final: El Protagonista es forzado a enfrentarse a un enorme Obstáculo Final. Esto pondrá a prueba su determinación, su carácter y su resistencia. Se verá empujado hasta el límite, no sólo físico (como es el caso de la comedia) sino mental y emocional. De nuevo, el Obstáculo Final depende del tipo de Premisa que hemos escogido:
– Si el Protagonista triunfará, aquí es donde acorrala al Villano. Mentirá, engañará, seguirá un plan, dirá que se ha dado por vencido, hará cualquier cosa para asegurar su próximo triunfo.
– Si el Protagonista perderá, aquí es donde el Villano prepara su fracaso.
– Si el Protagonista va a abandonar, en éste momento se lo hace saber a todos. O es el momento en que adopta una nueva tarea u objetivo.

Clímax: El Protagonista se enfrenta cara a cara con el Villano. El conflicto principal se resuelve y el objetivo se alcanza. Este elemento es generalmente una escena rápida e intensa.

Resolución: La mayoría de los cabos sueltos se atan. Todas las subtramas que angustian al lector se resuelven de forma más o menos evidente y el Protagonista refleja las consecuencias del clímax. ¿Cambió algo? ¿Cómo le afectó la historia? Si la premisa que adoptamos lo precisa, aquí es donde aparecen las enseñanzas morales y las conclusiones. A los lectores les gusta aprender algo al tiempo que se divierten. En esta etapa, las escenas bajan de intensidad y se termina mostrando cuál es el nuevo statu quo en el universo del Protagonista.

Una vez que conozcamos y dominemos el uso de la Estructura Tradicional, podremos comenzar a cambiarla, a alterarla totalmente e incluso a negarla, pero al final de todos los cambios, el resultado se seguirá entendiendo como una derivación de la Estructura Tradicional, la que siempre se utilizará como punto de referencia para explicar otro tipo de estructuras.

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7 Respuestas

  1. Esta es nuestra estructura favorita, pero en el posmodernismo hay muchas ganas de deconstruirla.

    • escrilia dice:

      Es cierto, lo lamentable es que haya escritores que lo intenten hacer sin haber dominado lo básico. Pero además de esta Estructura Tradicional hay variaciones de organización muy interesantes, sobre las que escribiré más adelante. Me refiero a las estructuras de Repetición, Destino, Paralelas, Episodios, Altibajos, Melodramática, Romántica, Fragmento de Vida, Viaje, Interactiva y Metaficción. Nos leemos!

  2. jaime castillo dice:

    a pesar de ser una persona que no teme al cambio, en este caso debo decir que si la estructura tradicional aqui comentada a funcionado por siglos, porque no la podemos seguir usando, al final lo verdaderamente importante es sacar adelante nustra historia, que funcione y que sea leida por más de dos gatos.

  3. Gonzlalo de Leon dice:

    Excelente que tenga este conocimiento a mano de ahora en adelante, estoy escribiendo y para mi esto que tu nos proporcionas es indispensable

  4. Angel Gabriel. dice:

    Volviendo a leer este post, me pareció interesante comentar el último párrafo sobre la resolución, en especial donde dice: “Es donde aparecen la enseñanzas morales y las conclusiones”. Me llamo la atención, porque en una de mis novelas ya terminada, al final pongo un EPILOGO, que es la conclusión de lo que sucedió con los principales protagonistas y hacia dónde los llevó sus acciones y las decisiones que tomaron.
    Ahora la pregunta es: ¿Esas enseñanzas morales solo deben quedar inmersas dentro de la historia, o es posible, o aconsejable que en determinados casos como en el de esa novela en particular se puedan colocar explícitamente esas conclusiones con enseñanzas morales?

    • escrilia dice:

      Jaime, la estructura no es férrea y puede adaptarse sin problemas. El epílogo es un recurso clásico que, si bien no se ve mucho por estos días, sigue siéndo válido. Lo importante es aclarar que estamos ante un anexo, porque la novela en sí terminó.

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