El objetivo de la escritura

objetivo

No es suficiente escribir por escribir. Hay que escribir con un objetivo, con un propósito.

¿Qué desea?
Cuando cierra la puerta de su escritorio y se sienta delante de ese teclado, o cuando se encorva sobre una página en blanco de su libreta de notas y comienza a extraer vida de una lapicera, ¿cuál es su objetivo final? ¿Qué es lo que quiere de la experiencia de destilar las palabras que rondan en su cabeza y bajarlas al papel?

Porque usted debe tener un propósito al escribir, incluso si es sólo uno sencillo. Después de todo, si cada cosa en la vida tiene un propósito, el acto de creación literaria no debería ser diferente.

Acción y Reacción
A menudo hablamos de la creatividad como un hermoso ente abstracto, un capricho de la naturaleza humana que, como silbar o la capacidad de hornear tartas de mora, no necesita ninguna razón de existir, pero es agradable cuando se manifiesta. Es curiosa la facilidad con que se piensa en la creatividad como lo opuesto al trabajo, al esfuerzo diario.

Se suele ver la actividad creativa como esa cama elástica donde su ‘verdadero yo’ puede volverse loco una vez haya dejado de lado su mediocre vida común: un lugar mágico donde todos podemos expresarnos libremente y de forma divertida, ya sea con una lapicera, unos pinceles o una batería con parches Remo y platos Zildjian, todo sin consecuencias.

Pero la creatividad tiene sus consecuencias. De hecho, las necesita. Porque la creatividad es sólo un elemento de nuestra naturaleza. Una fuerza que debe ser canalizada. Es como el fuego: se puede dejar que se queme el combustible libremente, o se puede enfocar para hacer cosas productivas (cocinar, por ejemplo). Sin un objetivo, lo que está haciendo es quemando imaginación.

¿Y qué quiero decir con ‘objetivo’? No hay duda de que algunos de ustedes están pensando que voy a decir que la creatividad debe tener algún tipo de beneficio económico como meta. Si bien se presta a imaginar que escribir para ganar dinero es uno de los propósitos más gratificantes, así como la validación de una pasión que muchos de nosotros compartimos; pero este objetivo está lejos de ser el único, o el más importante.

Escribir por diversión
Usted quiere entretener a la gente con sus historias. En los viejos tiempos esto era difícil, pero ahora escribir por puro entretenimiento es realmente fácil. Cualquiera puede iniciar un blog, o unirse a un sitio web de escritura de ficción, y comienza a gozar de exposición electrónica para su trabajo (y recibir retroalimentación en forma de comentarios y likes). Saber que hay gente por ahí afuera a la que usted le está escribiendo directamente, que leen y disfrutan de su trabajo, es uno de los mejores propósitos que hay.

Por supuesto, la mejor manera de conseguir que su trabajo sea visto por tantas personas como sea posible es…

Escribir para publicar
Casi todo el mundo que escribe quiere ser publicado. ¿Y por qué no habrían de quererlo? No es sólo una manera de entretener a muchísima gente, es además una señal de que sus esfuerzos han tenido éxito, prueba de que todo su duro trabajo ha valido la pena. Está muy bien y es bueno tener muchos amigos o miles de extraños en Internet que dicen que les gusta su trabajo, pero lo que realmente se busca es obtener el sello de la aprobación profesional, el título de escritor.

Además también es bueno para ganar un poco de dinero. Y no hay nada de malo en querer ganar un poco de dinero de su escritura (aunque “poco” es la palabra clave aquí). Es cuando usted escribe sólo con el único propósito de hacer dinero cuando empieza a desviarse por el camino equivocado.

Si se escribe con el propósito de conseguir publicar, pensando que todo lo que está escribiendo va a ser visto por los correctores, el agente literario, el editor y finalmente los lectores, va a prestar mucha más atención a su trabajo, obligándose a concentrarse en hacer lo que está haciendo lo mejor que pueda.

Escribir para denunciar
El mundo está sangrando por problemas grandes y pequeños, personales, colectivos y globales. A veces estamos tan afectados por un problema, ya sea nuestro o ajeno, que uno se siente impotente frente a él, y lo único que podemos hacer es escribir sobre ello. Defender una causa, denunciar una injusticia o resaltar un problema es darle un gran propósito a sus palabras.

No se olvide, algunos de los mensajes más poderosos acerca de las injusticias se presentaron en forma de ficción (como lo hizo Dickens), y grandes textos fueron creados simplemente como reacción a algo profundamente desagradable que había afectado al autor.

Escribir para desintoxicarse
En los últimos años, el pensamiento académico ha planteado que disfrutar de la escritura es realmente una terapia en sí misma, una especie de liberación de estrés o de desintoxicación del cerebro. Los problemas personales se alivian a través del acto de escribir sobre ellos, o escapando temporalmente hacia el terreno de la fantasía y se consigue una cierta apariencia de control sobre su vida mediante el control del desarrollo de una historia. Escribir con el propósito de despejar su cabeza suena bastante bien.

Sin duda, a usted le gusta escribir de todos modos, de lo contrario no lo haría, pero escribir para relajarse y liberar toda la agresividad, el estrés y la preocupación de su cabeza dejándola en la página es un propósito diferente. Es una terapia de relajación de una hora o dos, cada cierto tiempo, donde se puede dejar ir a la deriva y ver lo que su cerebro produce cuando no está pensando en números y obligaciones.

De hecho, puede ser que usted escriba sus mejores textos en el marco del objetivo de una liberación emocional saludable, vertiendo pensamientos y sentimientos crudos directamente sobre el papel y luego revisar y corregir lo escrito. No sólo usted ha limpiado su mente, además podría haber escrito algo para que otros puedan disfrutar.

Conclusión
No puedo enfatizar lo importante que es encontrar un objetivo a su escritura y apegarse a él. Tal vez uno que se me haya olvidado incluir aquí, que deben ser muchos. Como especie, el ser humano prospera cuando tiene algo por lo que trabajar, algo que conseguir. Como creadores trabajamos mejor cuando tenemos un vacío que sentimos la necesidad de llenar.

Así que a encontrar su propio objetivo. Eso hará que las horas de soledad que pase frente al teclado valgan la pena, y realmente añadirá motivación a su escritura. ¿Y usted… por qué escribe?

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2 Respuestas

  1. jaime castillo dice:

    Yo pienso que si enfoco bien el tema, porque a mi juicio no hay miles de motivaciones , para mi se resumen a dos; o escribes por deseo de ganar dinero, como profesional de la escritura, o lo haces por placer, porque te nace, porque tienes esa espina clavada en tu pecho que te dice, escápate y escribe. Escápate de todo del trabajo, de las obligaciones, del pago de la renta, de la familia, de todo y coloca tu mente fuera, por un momento y serás dichoso.

  2. sofia dice:

    Me pareció bien ejecutado el tema, me funcionó muy bien para mi trabajo.

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